Del 28 al 30 de octubre, productores, investigadores, viveristas, empresas y especialistas en nuez pecán de distintos países se reunirán para analizar el presente y el futuro de una actividad con un interesante potencial de expansión en el NOA. El programa incluye conferencias de referentes internacionales, la Convención Anual de la Cámara Argentina de Productores de Pecán (Cappecán), visitas a viveros y a establecimientos productivos, y una Ronda de Negocios Nacional-Internacional.
Durante tres días, el NOA se convertirá en uno de los principales puntos de encuentro de la actividad pecanera del continente. Será una edición con una particularidad histórica: es la primera vez que este encuentro se realiza en la Argentina, y está organizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) de Uruguay y por la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa).
La elección de las dos provincias anfitrionas permitirá, además, mostrar en terreno el potencial que presenta el cultivo en ambientes productivos diferentes y poner en contacto a productores de la región con algunos de los principales especialistas internacionales en pecán.
La actividad comenzará el miércoles 28 en la Sociedad Rural de Tucumán, continuará el jueves 29 con una jornada íntegramente a campo en establecimientos de Tucumán y de Catamarca, y finalizará el viernes 30 en el Predio Ferial Campo Las Heras, en Catamarca.
Uno de los principales atractivos será la jerarquía del programa científico-técnico. La propuesta permitirá conocer experiencias generadas en diferentes ambientes y regiones productoras del mundo, y discutir su aplicación a las condiciones de la Argentina.
El primer día tendrá un fuerte componente sectorial, ya que se desarrollará la Convención Anual de Cappecán. La convención pondrá el foco en herramientas, costos y mercado. La inclusión de estos temas marca también la orientación del encuentro: no se trata únicamente de analizar el cultivo desde la investigación agronómica, sino de discutir su viabilidad económica, su competitividad y sus posibilidades comerciales.
La segunda jornada cambiará completamente el escenario. El jueves 29, los participantes saldrán del auditorio para observar el cultivo en condiciones reales de producción.
Por la mañana se realizará una recorrida por el Vivero Quebrada de Lules, en Tucumán. Allí se trabajará sobre la producción de plantas injertadas en contenedor bajo invernáculo, sobre suelos y cultivares para ambientes templado-húmedos, y sobre plagas y sobre el complejo de Botryosphaeria.
Luego, la actividad se trasladará a Carter Pecán, en Catamarca, donde las estaciones técnicas permitirán observar cultivares para clima árido y discutir las características de los suelos, de las plagas y de las enfermedades bajo esas condiciones.
Ese recorrido entre Tucumán y Catamarca constituye uno de los aspectos más interesantes del encuentro: en una misma jornada los participantes podrán comparar sistemas productivos desarrollados bajo condiciones agroambientales diferentes, desde ambientes templado-húmedos hasta otros marcadamente más áridos.
La realización del encuentro en ambas provincias abre, además, una discusión de fondo: qué lugar puede ocupar el pecán dentro de la diversificación productiva del NOA.
Se trata de una especie perenne que requiere planificación, inversión y una mirada de largo plazo. La correcta elección del ambiente, de las variedades y de los portainjertos; la disponibilidad de agua; la calidad de las plantas; el diseño de la plantación; la nutrición; el manejo sanitario y la conducción del monte condicionan buena parte de su resultado futuro.
Precisamente, la diversidad de temas elegidos para esta edición muestra que la expansión del pecán ya no puede analizarse únicamente en términos de superficie implantada. El desafío pasa por construir sistemas productivos eficientes, tecnificados y competitivos, capaces de obtener una nuez de calidad y de responder a las exigencias comerciales.
Para Tucumán, el cultivo aparece como una alternativa que puede integrarse a una estructura agroindustrial diversificada y apoyarse en una importante red de capacidades científico-tecnológicas, de servicios y de infraestructura. Para Catamarca, las condiciones de sus áreas productivas y la posibilidad de articular la actividad con una estrategia de desarrollo territorial abren también perspectivas de crecimiento.
De hecho, el programa reserva un espacio específico para la promoción de Catamarca para el cultivo del pecán y su vinculación con el Corredor Bioceánico, e incorpora al debate no solo la producción, sino también la logística y el acceso a mercados.
El último día, el evento incorporará otro componente decisivo para el crecimiento de la cadena. Se desarrollará, en Campo Las Heras, una Ronda de Negocios Nacional-Internacional en simultáneo con parte de las conferencias técnicas. La propuesta refuerza la concepción integral del encuentro: producir más solo tiene sentido si ese crecimiento está acompañado por calidad, por agregado de valor y por mercados capaces de absorber la producción.
El cierre tendrá una mesa redonda de productores de Cappecán, del Cluster del Pecán, del Instituto Brasileño de Pecanicultura y de la Asociación de Productores de Pecán de Uruguay, destinada a compartir experiencias y a debatir avances y desafíos del sector productivo. Finalmente, representantes de Argentina, de Brasil y de Uruguay participarán de la definición de la sede de la próxima edición.
Así, durante tres días, Tucumán y Catamarca serán una vidriera del pecán sudamericano. Pero el desafío que plantea el encuentro va más allá de octubre: transformar las condiciones productivas del NOA, el conocimiento científico disponible y la articulación entre productores, instituciones y empresas en una cadena capaz de crecer con tecnología, calidad y mercados.
Y en una producción pensada necesariamente a largo plazo, las decisiones que se tomen hoy pueden definir buena parte de ese futuro.